Cómo hacer una carta digital que ayude a vender
Por Alex Vilches, fundador y ceo de Inmersa360 · · 6 min de lectura
Para hacer una carta digital que ayude a vender, diséñala para el móvil, con secciones claras, nombres que se entiendan, una foto real por plato, el precio a la vista, los alérgenos por escrito y varios idiomas. Después decide cómo llega a la mesa, con QR, NFC o los dos, y mantenla al día desde un panel. Un PDF escaneado obliga al cliente a hacer zoom y es lo primero que conviene evitar.

Una carta digital es tu carta en el móvil del cliente. Puede ser un PDF con un QR o una página pensada para leerse con el pulgar, con fotos, filtros e idiomas. Aquí tienes el proceso paso a paso, de la carta en papel a la mesa.
Ordena primero la carta que ya tienes
Pasar a digital una carta desordenada solo lleva el desorden al móvil. Antes de abrir ninguna herramienta, revisa tres cosas.
- Qué platos se quedan. Si un plato casi no sale, quizá no merece su sitio en la pantalla.
- Cómo agrupas. Secciones que el cliente entienda, como entrantes, ensaladas, arroces, pescados, carnes y postres. En una carta digital para cafeterías, salado y dulce.
- Qué lleva cada plato. Ingredientes principales y alérgenos, plato a plato. Tienes la lista en la guía de los 14 alérgenos de declaración obligatoria.
Cómo hacer la carta digital paso a paso
- Elige el formato. PDF, página web o carta inteligente. Más abajo tienes una tabla para compararlos.
- Escribe nombres que se entiendan. Si el plato tiene un nombre propio, añade una línea que diga qué es.
- Haz fotos reales, una por plato y tal como sale de cocina.
- Pon el precio a la vista, junto al nombre.
- Añade los alérgenos de cada plato con su nombre escrito.
- Tradúcela a los idiomas que oyes en tu local.
- Decide cómo llega a la mesa, con QR, NFC o los dos.
- Pruébala en el local con tu equipo y con algún cliente de confianza antes de guardar la de papel.
Nombres y descripciones
Una buena descripción cabe en una línea y dice tres cosas: el ingrediente principal, cómo está hecho y con qué va. «Pulpo a la brasa con parmentier de patata y pimentón» se entiende mejor que «Pulpo especial de la casa».
Fotos
La foto le ahorra al cliente la pregunta de qué es cada plato. Hazlas con el móvil junto a una ventana y sin filtros que cambien el color. Mejor una foto honesta que un plato que luego no se parece.
Alérgenos e idiomas
La información de alérgenos es obligatoria y, en una carta, va por escrito, con iconos solo como complemento, según la AESAN. Si das esa información en la carta digital, el Real Decreto 126/2015 pide que el cliente pueda consultarla antes de pedir y sin coste. Mantén además tu cartel y tu ficha de alérgenos en el local.
Con los idiomas, una traducción palabra por palabra puede confundir más que ayudar. En la guía para traducir la carta de tu restaurante tienes ejemplos y los alérgenos en varios idiomas.
Qué formato elegir
| Formato | A favor | En contra | Para quién |
|---|---|---|---|
| PDF con QR | Se monta en un rato con la carta que ya tienes | Obliga a hacer zoom y hay que rehacerlo con cada cambio | Una solución de urgencia |
| Página web de carta | Se lee bien en el móvil y se edita por secciones | Todos los clientes ven lo mismo, en el mismo orden | Locales con carta estable |
| Carta inteligente con IA | Pregunta idioma, gustos y alergias, y ordena la carta para cada cliente | Hay que preparar bien platos, fotos y alérgenos al principio | Locales con turistas, carta amplia o muchas preguntas de los clientes |
Qué hace que una carta digital ayude a vender
Una carta vende cuando el cliente encuentra rápido lo que le apetece y ve algo que no pensaba pedir.
- Lo recomendado primero. Si el cliente quiere pescado, que los pescados salgan arriba.
- Sugerencias con sentido. El postre que va con ese plato o el vino que marida, en el momento de elegir.
- Platos que se ven. Un postre con foto entra por los ojos antes de que el cliente lo busque.
- Respuestas a mano. Si duda entre dos platos o quiere saber si algo pica, que pueda preguntarlo en su idioma.
Es lo que hace la Carta IA de ChefBot. Pregunta al cliente el idioma, qué le apetece (carne, pescado, vegetariano o sorpréndeme) y sus alergias, y le enseña primero lo que encaja, con fotos. Si duda, se lo pregunta a ChefBot, que conoce tu carta y tus vinos y responde en su idioma, también por voz. El camarero sigue atendiendo, con menos preguntas repetidas.
Desde el panel cambias platos, precios y fotos cuando quieras, y ves qué se añade más, desde qué idiomas, a qué horas y qué pregunta la gente.
Te enseñamos tu propia carta convertida en Carta IA, con tus platos, tus fotos y tus precios.
Cómo llega la carta a la mesa
El QR se lee con la cámara del móvil y el NFC abre la carta al acercar el teléfono, si lo tiene activado. Un stand con NFC y QR en cada mesa cubre los dos casos y queda siempre a la vista.
Pon también la dirección de la carta en tu Perfil de Empresa. La ayuda de Google explica que puedes añadir un enlace para que los clientes consulten el menú. Y guarda unas cuantas cartas en papel para quien no quiera usar el móvil o se haya quedado sin batería.
Errores comunes al hacer una carta digital
- El PDF de la imprenta. Letra diminuta, zoom y desplazamiento lateral.
- Precios desactualizados. Si cambias un precio en el TPV y no en la carta, el cliente lo ve al pagar.
- Fotos de banco de imágenes. Si el plato no se parece, el cliente se siente engañado.
- Un QR que no controlas. Si apunta a un servicio de terceros que deja de funcionar, todas tus mesas se quedan sin carta. Comprueba a dónde apunta y quién lo mantiene.
- Traducir y olvidar el castellano. La información obligatoria tiene que estar, como mínimo, en castellano.
Resumen práctico
Ordena la carta antes de digitalizarla. Usa nombres claros, una foto real por plato, el precio a la vista y los alérgenos por escrito. Elige un formato pensado para el móvil, ponlo en un soporte con QR y NFC en cada mesa y enlázalo desde tu Perfil de Empresa. Revisa cada mes qué se pide y qué pregunta la gente.


